El ascenso imparable de iSCSI
Según IDC, los ingresos mundiales asociados a SAN iSCSI rondarán los 6.000 millones de dólares en 2011.
Autor: Silvia Torres - 15 Septiembre, 2008
El anuncio de la adquisición de EqualLogic a manos de Dell a principios de año vino a arrojar luz sobre la creciente importancia del almacenamiento basado en el estándar iSCSI (Internet Small Computer System Interface), especialmente, en lo que al mercado de la pyme respecta, fuertemente dirigido por Dell. En este contexto, el canal se ha apresurado a señalar que iSCSI se ha hecho un hueco en el estrato de la pequeña corporación por sus propios méritos, y a medida que las necesidades de los clientes continúan evolucionando y apostando por la virtualización de servidores.
Y es que, el negocio del storage se encuentra inmerso en pleno boom de una creciente demanda de productos basados en iSCSI, en la cresta de la ola cinco años después de su adopción. Se trata de un protocolo de almacenamiento que permite a los servidores acceder a dispositivos basados en SCSI sobre una red IP, como si estuviesen directamente conectados. No en vano, IDC estima que los ingresos mundiales asociados a SAN iSCSI rondarán los 6.000 millones de dólares en 2011 frente a los 920 millones de 2007. Y en este contexto, los proveedores de soluciones se congratulan de que, finalmente, la pequeña empresa pueda disfrutar de las capacidades de almacenamiento que vienen manejando las grandes cuentas desde hace tiempo. Otros esperan que la adquisición de EqualLogic a manos de Dell haga más fácil a todos llevar iSCSI a las compañías de menor tamaño. Uno de los propulsores de esta circunstancia tiene que ver con la virtualización de servidores, práctica que requiere que los clientes dispongan de una SAN para migrar y proteger la información de sus equipos virtuales, siendo iSCSI en este punto la solución más adecuada para pymes.
En definitiva, el principal elemento conductor del crecimiento del almacenamiento iSCSI es el relativo bajo coste que presenta este estándar a la hora de construir una SAN, especialmente cuando se compara con la principal alternativa tecnológica actual: Fibre Channel. De hecho, proveedores como HP o Dell están ofreciendo arrays basados en iSCSI por debajo de los 5.000 dólares.
En este punto, algunas voces del canal aseguran que los beneficios en rendimiento de Fibre Channel, que transmite datos a 4 Gigabits frente a 1 Gigabit Ethernet, son usualmente un mito, ya que la mayoría de los negocios no envían suficientes datos sobre sus redes como para llenar los pipelines. “Al final del día, lo que importa es cómo puedes gestionar tus pipelines más que el ancho que estos puedan llegar a tener”, declara textualmente un integrador norteamericano. Y no sólo eso, mientras que Fibre Channel contempla un movimiento hacia los 8 Gigabits, Ethernet se está desplazando ya hacia los 10 Gigabits. Precisamente, parte de las posibilidades de iSCSI proceden de la generalizada disponibilidad de las redes Ethernet, relación que continuará creciendo a medida que los clientes comiencen a adoptar 10 Gigabits Ethernet en los próximos años, dando el mencionado salto. Asimismo, algunos fabricantes se encuentran trabajando en el emergente estándar Fibre Channel sobre Ethernet (FCoE), que llevará al protocolo Fibre Channel a los 10 Gigabit Ethernet.
En cualquier caso, resulta obvio que la gran mayoría de las compañías poseen ya redes de 100 Megabits o Gigabit Ethernet, suficiente para construir una SAN
iSCSI: “Sólo precisan añadir un par de switches. No necesitan tunear infraestructuras como sucede con Fibre Channel”, aseguran proveedores de servicios norteamericanos. iSCSI requiere sólo de un software de arranque en el servidor host y de un software específico para el array de storage, ambos comúnmente ofertados en la actualidad. El host y el dispositivo de almacenamiento pueden conectarse sobre la LAN para transferir y compartir información.
Aunque el de iSCSI se trata ya de un negocio multimillonario, lo cierto es que aún le queda camino por recorrer para desplazar a Fibre Channel. Y es que, si de cara a 2008, IDC sitúa las ventas del primero en cerca de 2.000 millones de dólares, las relacionadas con el segundo ascienden ya a 11.000 millones. Eso sí, los ratios de crecimiento experimentados por ambas tecnologías están siendo dramáticamente diferentes: las previsiones de IDC auguran, entre los cinco años comprendidos entre 2007 y 2011, un incremento anual para el segmento de iSCSI próximo a un 60% frente al escueto 4% estimado para Fibre Channel. Cifras que colocan a iSCSI en unas ventas anuales de 6.000 millones de dólares en 2011, más de la mitad de lo esperado para Fibre Channel en ese periodo.
Puestas las cifras sobre la mesa, resta decir que en la actualidad iSCSI ha evolucionado, pasando de ser una mera tecnología a un creciente ecosistema donde docenas de fabricantes no sólo compiten ferozmente, sino que, además, cooperan suministrándose unos a otros componentes esenciales. De hecho, no existe un único proveedor capaz de producir todo lo que una completa solución iSCSI requiere, convirtiendo a este mercado en una arena ideal para VARs e integradores, capaces de engranar los elementos necesarios para satisfacer las necesidades particulares del cliente. Y en esta cadena de elementos de valor en torno a iSCSI, en la cúspide se sitúan los proveedores de arrays de todo tipo y talla. Tras una fase inicial de indiferencia, los tradicionales pesos pesados de SAN Fibre Channel como EMC e IBM están abordando el mercado medio con interesantes ofertas iSCSI, a pesar de que sus esfuerzos no siempre consiguen el grado de innovación logrado por los proveedores más pequeños. De hecho, en un reciente estudio que Gartner publicaba en enero sobre el negocio de arrays de discos para el estrato medio, la consultora tildaba la oferta de EMC en esa área como competitiva pero no “convincente”. Pero lo más comentado a propósito del negocio iSCSI y de los proveedores SAN para el segmento medio es, sin duda, que muchas de las compañías “start-ups” que operan en esa franja pretenden dejar atrás el buen posicionamiento de los gigantes de la industria mediante más prolíficas e innovadoras ofertas. Algunos de ellos se centran exclusivamente en iSCSI, por ejemplo, EqualLogic de Dell.
Pero el ecosistema generado alrededor de iSCSI no se queda sólo en los arrays. La cadena de valor comienza realmente en el servidor host, que requiere adaptadores bus de proveedores como Adaptec, Intel o Qlogic; o también tarjetas Ethernet con TOE (TCI/IP Offload Engine); o alguna de las populares soluciones de software de arranque como las suministradas por Cisco, Microsoft o VMware, entre otros. Y además se encuentran las redes que conectan los servidores con el array SAN y que pueden tener una única o múltiples pasarelas. Siguiendo con los componentes del engranaje iSCSI, en el mismo corazón del array se sitúa el elemento más importante de toda la cadena. Se trata del controlador que ejecuta las tareas críticas que el software precisa para lograr que el array funcione. Detrás del controlador están las conexiones I/O que vinculan esta pieza a los discos. Si el link servidor-controlador es Ethernet, la unión controlador-disco empleará tecnologías más especializadas como Fibre Channel, Serial Attached SCSI (SAS) o Serial Advanced Technology Attachment (SATA). La parte final de esta cadena tiene que ver con la existencia de uno o más contenedores de drives. Fabricantes como Hitachi, Seagate o Western Digital pueden proporcionar una rápida y cara, pero relativamente baja, capacidad de 15 K o 10 K rpm FC o drives SAS; o bien una barata y elevada capacidad, pero relativamente lenta, de 7,2 K drives SATA.
La combinación de precios razonables, hardware basado en estándares y ricas funcionalidades de software hace que la nueva generación de redes SAN de rango medio, e iSCSI en particular, se convierta en una oferta ideal para el canal. A pesar de sus complejas funcionalidades, los arrays SAN de rango medio se comercializan exitosamente a través de diferentes tipos de proveedores, no todos centrados exclusivamente en almacenamiento: VARs de storage, partners de redes e infraestructuras (Cisco o Microsoft), proveedores enfocados en segmentos verticales, etc. En cualquier caso, la demanda de estos productos, SANs e iSCSI, dependerá del incremento en la exigencia de una mayor y más fácil capacidad de manejar storage. Y en este sentido, mientras que el coste por Gigabyte continúa bajando y la sofistificación del software sigue al alza, el negocio del canal sólo puede incrementar.


