A un paso del PC virtual
La virtualización conquista el escritorio tras el servidor.
Autor: TCN - 30 Junio, 2008
Si tuviéramos que determinar cuáles son las principales tendencias tecnológicas del entorno empresarial, la virtualización sería, sin lugar a dudas, una de ellas. Y no sólo aplicada a los servidores –contexto que le ha permitido saltar a la palestra–, sino a cualquier activo de las TI: networking (VPN o redes privadas virtuales), almacenamiento, PCs, sistemas operativos y aplicaciones. El último escalón en este proceso ha sido la virtualización de escritorio, si bien, la solución de Virtual Desktop (VD) no es un concepto nuevo. En realidad, varios factores han provocado que se vuelva a retomar con fuerza esta práctica, entre ellos, la mejora de las redes y los equipos, así como el perfeccionamiento de la infraestructura de virtualización de servidores. En este sentido, las mismas ventajas que encontramos en la aplicación de esta tecnología a los entornos x86 (facilidad de gestión, reducción de costes, flexibilidad, y aumento de la seguridad, entre otras) se pueden aplicar también al PC, lo que ha motivado que muchos fabricantes se hayan volcado en las soluciones de VD.
Si atendemos a Gartner, en 2009 habrá cuatro millones de máquinas virtuales desplegadas en el mundo, y para 2011 ya serán 611 los millones de PC virtualizados. Las infraestructuras de TI y sus operaciones quedarán profundamente impactadas para 2012, y en 2015 la virtualización, en general, formará parte de prácticamente cada aspecto de la gestión TI.
Según analizan los expertos, el primer paso siempre ha de ser la virtualización del servidor, mientras que la del escritorio debe ser una práctica posterior, una vez comprobadas las ventajas de apostar por este tipo de implementaciones. Ambas se complementan a la perfección y suponen un importante ahorro en costes operativos, mantenimiento y adquisición.
Hay otros motivos que han hecho de 2008 el año en el que empieza a despuntar esta tecnología virtual que no es, sin embargo, nueva. Uno de ellos es la mejora de las comunicaciones, que permite que el sobremesa, portátil o thin client pueda acceder a la información y a las aplicaciones del servidor de forma transparente para el usuario.
Manuel Martínez, director de marketing de software en Sun Microsystems Ibérica, cita una frase de Scott McNealy, cofundador de la compañía, que explica este fenómeno: “The network is the computer”. El directivo señala que, en aquel entonces, probablemente el mundo no entendía esta similitud. En cambio, “después de 12 años, vuelve a hablarse de cliente ligero, un equipo con capacidades iguales o superiores a las de un ordenador personal, pero sin disco duro ni procesador, que se conecta con un servidor central donde residen las aplicaciones, se ejecuta el proceso y se almacenan los datos”. Sin la red, este tipo de dispositivo no sería posible.
Otro factor que ha hecho que despegue la propuesta Virtual Desktop (VD) es, según Germán Schrämli, del área de desarrollo de negocio de virtualización de Magirus, el abaratamiento del coste del hardware y sus mejores prestaciones. “Hoy no es raro encontrar servidores con dos CPUs Quadcore y 8/16 GB de RAM. En un entorno así es posible desplegar entre 30 y 100 máquinas virtuales en un mismo servidor, dependiendo de la carga de trabajo.”
Un último desencadenante de la materialización del escritorio virtual tiene que ver con la existencia de “una capa adicional que no ha estado disponible hasta hace poco”, según Pedro Torrente, responsable de los servicios para usuario final de IBM en España, Portugal, Grecia, Turquía e Israel. Se trata del gestor de conexiones, responsable de que el usuario pueda acceder a su entorno de trabajo concreto, así como cerrarlo cuando sale.
Para el canal, la infraestructura de virtualización del PC supone una gran oportunidad, ya que implica una importante fuente de ingresos vía servicios. Además de la venta de hardware y software, el partner deberá proporcionar la consultoría y configuración necesarias para adaptar la solución a la medida del cliente.
Componentes básicos
Para implantar una solución completa de Virtual Desktop Infrastructure son necesarios los siguientes componentes, según Germán Schrämli, de Magirus: una infraestructura de virtualización, un broker de conexiones y un dispositivo de acceso para el cliente (PC, thin client, etc.). La infraestructura de virtualización debe proporcionar alta disponibilidad, movimiento en caliente de máquinas, y posibilidad de backup de las mismas y de su consola de gestión para las tareas de asignación, control dinámico y automático de los recursos físicos de los sistemas virtuales.
En segundo lugar, el broker de conexiones realiza tres tareas consistentes, en primer lugar, en realizar la conexión de cada dispositivo cliente con su máquina virtual. En segundo término, añadir funcionalidades al protocolo de conexión (habitualmente RDP) para que la experiencia del usuario sea lo más parecida a manejar un PC físico, por ejemplo, gestión de puertos USB, impresoras, streaming de aplicaciones, soporte de múltiples monitores, entre otros. Y, por último, crear, gestionar, automatizar y monitorizar los pools (grupos iguales) de máquinas virtuales.
Por otra parte, la oferta de VD es muy variada dependiendo de qué se ejecute en el puesto de trabajo y en el servidor. “Por una parte, la virtualización del hardware; por otra, la creación de las aplicaciones, ubicadas en un servidor y siendo accesibles por la red, e incluso se puede llegar a virtualizar el sistema operativo instalado por medio de streaming”, remarca Nieves Sánchez, directora de la división de workstation y thin client de HP España. Dependiendo de las necesidades de los clientes serán aconsejables unas u otras prácticas.
Jesús Pintado, responsable de Windows Client Enterprise en Microsoft Ibérica, explica que la compañía, que dispone de su solución Windows Server 2008 e Hyper-V para virtualización de servidores, cuenta con un producto para cada tipo de VD: “El cliente puede optar por la virtualización de la presentación en thin client con Windows Terminal Services. Además, proponemos una alternativa, por la que el sistema operativo Vista se ejecuta en el servidor, existiendo en el PC una imagen del mismo. Se trata de Vista Enterprise Centralized Desktop”. Otras soluciones pasan por disponer de un puesto cliente dotado de sistema operativo en el que las aplicaciones están virtualizadas. En este caso, el producto de Microsoft es SoftGrid. “Se utiliza para eliminar conflictos entre aplicaciones –por ejemplo, entre dos versiones diferentes de Office–, de modo que unas se ejecutan en local y otras en el servidor”, indica Pintado. Por último, se encuentra la virtualización completa del puesto de trabajo o lo que se asimila de forma más general con el concepto de VDI (Virtual Desktop Infrastructure). La solución de este fabricante es Virtual PC y permite emular un sistema operativo dentro de otro.
Múltiples proveedores
En el mercado VD existen varios tipos de proveedores de soluciones. Por un lado, se sitúan –como ya hemos visto– los grandes fabricantes de tecnología de virtualización de servidores, como Citrix, Microsoft, Novell, Red Hat, Sun, VMware y Xen, entre otros. Todos ellos han lanzado o están a punto de anunciar sus propuestas en este ámbito. Citrix, al igual que Microsoft, es una de las compañías clave del mercado de virtualización tanto de servidores y escritorio como de aplicaciones –en este último segmento presume de una veteranía que se materializa en más de 70 millones de usuarios concurrentes–. Además, Citrix acaba de introducirse en el terreno de la virtualización de servidores a través de la adquisición de XenSource, a la vez que ha culminado su porfolio de VD en mayo con el lanzamiento de XenDestop 2.0. “Esta solución combina todas las tecnologías necesarias, desde XenServer y XenApp, a protocolos ICA para garantizar el acceso y componentes de seguridad y monitorización”, asegura Fernando Rodríguez, director general para España y Portugal de Citrix.
VMware, por su parte, se sitúa en una muy buena situación de partida de cara al negocio VD, si tenemos en cuenta que posee un 85% de cuota de mercado en servidores, según diversos analistas. Junto a la plataforma de virtualización de servidores de la compañía (VI 3) se sitúan sus soluciones VDM, ACE, Workstation y Fusion. En cuanto al potencial de este mercado, Alejandro Solana, director técnico de VMware para España y Portugal, encuentra enormes posibilidades, ya que “por cada servidor existe una media de 20 a 30 PCs”.
Otro proveedor que juega en este campo es Sun Microsystems, que acaba de firmar un acuerdo con T-Systems para llevar el concepto de virtualización al puesto de trabajo a través del modelo Dynamic Desktop. Concebido como un servicio de escritorio virtual sobre terminales ligeros Sun Ray, permite hospedar de forma centralizada en el centro de datos todos los puestos de escritorio.
Por otro lado, se encuentran los fabricantes que aportan productos necesarios para las soluciones de virtualización de escritorios VDI. Este es el caso de los proveedores que tienen en su portfolio brokers de conexiones para estos entornos, como son ChipPC, Citrix, Clearcube, Ericom, Qumranet, Leostream, PANOLogic, Provision Networks, NEC, Sun, VDM de VMware, 2X, etc.
Además del software, la tecnología VD requiere de un dispositivo cliente que puede ser –no siempre es necesario– un terminal ligero. En este sentido, se ha instalado recientemente en nuestro país una compañía, Wyse, que fue “el primer fabricante de thin clients en apostar por la virtualización de los escritorios, desarrollando la primera edición VDI de nuestros productos basados en el sistema operativo ligero Wyse Thin OS, que incluía soporte para el broker de conexión Leostream. Hoy en día soportamos los brokers más relevantes. Recientemente hemos anunciado nuestra nueva gama de appliances de escritorio y movilidad para XenDesktop de Citrix”, indica Eugenio Gil, responsable de ventas para Iberia de Wyse. En cuanto a la visión de esta compañía con respecto al estado de este mercado en nuestro país, el directivo señala que, según datos de IDC, en España solamente uno de cada cien puestos nuevos de escritorio se basa en thin client, aunque no todos ellos sobre VDI. “A nivel nacional llevamos trabajando todo este año con nuestros partners en varios proyectos piloto de VDI, y empezamos a ver las primeras implantaciones en estos momentos. Nuestro objetivo de cara a los próximos meses es multiplicar por cinco el número de puestos implantados con thin client, ya sea con VDI como con el resto de tecnologías de presentación de aplicaciones (Citrix y Terminal Services)”.
Junto a estos productos específicos de VD, existen otras soluciones no menos importantes en el ecosistema virtual. Pedro Galatas, CEO de Afina, señala que, además de trabajar con VMware y Wyse, su compañía distribuye las soluciones de virtualización de almacenamiento de F5 y las de gestión de infraestructura virtual y física de Avocent. A lo que hay que sumar la última alianza estratégica del mayorista con Vizioncore para backup de infraestructuras virtuales.
Oportunidad para el canal
Está claro que cuando una tecnología aporta ventajas e interesa a los clientes enseguida se convierte en una importante oportunidad para el canal. Este es el caso concreto de VD. Para Pedro Tortosa, director general de Ermestel, “la virtualización de escritorios es una de las nuevas aplicaciones de la tecnología, y este año posiblemente emprenda su gran despegue. Los escritorios remotos presentan más ventajas que inconvenientes para las organizaciones. Facilitan la capacidad de administración y permiten la centralización de las aplicaciones más cotidianas para el funcionamiento de una empresa (procesador de textos, navegador, etc…), de modo que se mejora el control de las políticas de seguridad”.
En este contexto, la virtualización presenta grandes beneficios para el distribuidor desde múltiples ángulos. Permite a integradores o distribuidores ofertar a sus clientes paquetes de servicios en torno a estas soluciones (asesoría, configuración, soporte, etc.) y, en general, proporciona la posibilidad de crecer en cualquier negocio relacionado con el software. “No olvidemos que al virtualizar una empresa optimizamos sus recursos y permitimos, por ejemplo, que actualizaciones o nuevas adquisiciones de software, imposibles de sustentar con el hardware existente, sean perfectamente viables y duraderas al virtualizarse”, sostiene Antonio Gracia, director de marketing de GTI.
Alejandro Santacana Cantón, responsable de consultoría y preventa de Nextel Engineering, ofrece una razón más. A su parecer, “aportar, lo que se dice aportar, creo que la tecnología en sí no aporta nada. No obstante, si el distribuidor/integrador presta dentro de su línea de servicios aquellos relacionados con virtualización, nos indicará que está en la ‘cresta de la ola’ tecnológicamente”.
Gracia considera, no obstante, que aún quedan un par de años para asistir a la explosión de la virtualización de escritorio: “Todavía hay que hacer mucho en servidores como paso previo. Nosotros debemos llevar unos 500 distribuidores reclutados, y unos 200 certificados. Fundamentalmente, están moviendo mucho negocio en servidores, aunque algunos de ellos ya han acometido proyectos o nos piden asesoramiento en VD, pero en una proporción mucho menor. No porque la tecnología sea de menor interés, sino porque es más urgente el servidor”.
En suma, la virtualización se está asentando como alternativa de futuro para la gestión global de los sistemas de TI en las compañías modernas. El puesto de trabajo no será una excepción y acabará incorporándose tarde o temprano a este proceso.
Ventajas
El tremendo potencial de la tecnología de Virtual Desktop se encuentra enraizado en los claros beneficios que proporciona tanto a usuarios finales como a administradores de sistemas. Entre ellos destacan los siguientes:
– Consolidación y aprovechamiento de recursos, rentabilizando al máximo el hardware para optimizar su uso de forma eficiente por parte del departamento de TI.
– Reducción de costes. El coste total de adquisición se reduce a la mitad en los entornos virtuales –la obsolescencia de los equipos es menor–. Asimismo, disminuyen los presupuestos de mantenimiento. Con la virtualización, las intervenciones on-site prácticamente desaparecen, lo que permite reducir el coste total de propiedad de cada equipo. Por último, el consumo eléctrico se rebaja en torno al 40%, según IBM, o incluso el 80%, según HP.
– Mayor movilidad y disponibilidad. Los profesionales pueden acceder a la información desde distintas localizaciones (oficina del cliente, casa, cibercafé) y, en el caso de empresas con gran dispersión geográfica, pueden dar soporte a sus usuarios remotos. Además, es factible hablar de un 99,7% de disponibilidad, ya que al encontrarse los datos y las aplicaciones en los servidores es posible acceder a los mismos, independientemente de la ubicación y el dispositivo utilizado.
– Mayor facilidad de administración y gestión más sencilla del puesto de trabajo,
al brindar la opción al usuario de crear, copiar, actualizar y migrar máquinas virtuales en cuestión de minutos. Implementar un puesto de trabajo es, por tanto, mucho menos complejo.
– Mayor flexibilidad, ya que se pueden crear varios escritorios virtuales para un mismo usuario o utilizar aplicaciones que serían incompatibles en un mismo PC.
– Más seguridad tanto física como lógica. Gracias a la capacidad de restringir los dispositivos de entrada/salida, facilita una implantación más rápida de antivirus y parches de seguridad; agiliza los backups diarios del puesto de trabajo; y posibilita la implantación de políticas de continuidad de negocio y recuperación ante desastres.
¿PC o Terminal Ligero?
El modelo de virtualización de escritorio vigente en la actualidad consiste básicamente en independizar el soporte físico (o hardware) del puesto de trabajo virtual asociado a un usuario. La ventaja de esta tecnología es, de hecho, su flexibilidad; cualquier dispositivo que cumpla con determinados requerimientos, claro está, puede albergar un Virtual Desktop. Con ello se deben disipar las dudas sobre si para adoptar este tipo de tecnología es necesario tirar el PC tradicional e implantar un thin client. Como explica Manuel Martínez, director de marketing de software en Sun Microsystems Ibérica, la virtualización de escritorio permite que cada usuario pueda trabajar con total seguridad a través de cualquier dispositivo con acceso a la red: PDAs, ordenadores portátiles, terminales ligeros (thin client) o teléfonos móviles, entre otros.
No obstante, este hecho no evita que puedan producirse cambios en el parque actual de ordenadores. Antonio Gracia, director de marketing del mayorista GTI, sostiene que la virtualización de escritorio alarga la vida de los equipos, por lo que no son necesarios tantos recursos por puesto. “Su implantación podrá presentar por tanto diversos ajustes en la rotación del ciclo de vida del hardware de aquellas empresas que adopten VD”, subraya el directivo. Asimismo, como ya ha ocurrido en el caso de los servidores virtuales, los fabricantes de hardware y procesadores adaptarán su tecnología y soluciones a esta nueva área, “ofreciendo al mercado productos con un enfoque concreto hacia la virtualización que mejore y facilite su uso”, concluye Carlos Gallego, consultor del área virtualización del integrador Osiatis.
El empleo de thin client o PC dependerá, por tanto, del perfil de usuario y de las necesidades que la empresa pretenda cubrir con la virtualización de escritorio. Los terminales ligeros proporcionan, por ejemplo, un gran ahorro energético, ya que reducen el consumo hasta en un 80%, según fuentes de HP. Además, explica Eugenio Gil, responsable de ventas para Iberia de Wyse, “estaremos optimizando un entorno basado en VDI cuando usemos un dispositivo compacto, y un sistema operativo sencillo y ligero para acceder a los escritorios virtuales: no me parece que tenga mucho sentido usar un dispositivo pesado como un PC, con un escritorio completo, para conectarse remotamente a otro virtualizado y trabajar en este último”.
En cambio, también serán muchos los casos en los que persistirá la necesidad de trabajar off line, “lo cual determinará la existencia de equipos con suficiente autonomía como para poder desarrollar tareas de forma independiente”, explica Àlex de la Fuente, director de la división de sistemas de Diode.


