The expert
Autor: Manuel Navarro - 16 Noviembre, 2009
Estamos rodeados de expertos. Algunos son buenos o muy buenos. Por ejemplo, tengo un colega que es un auténtico experto en outlets. El tipo viaja a Estados Unidos y se conoce todos los que existen en los alrededores de la zona en la que se aloja. Por ello le llamamos “The expert”. Posiblemente, triunfaría como analista del sector puesto que acertaría más que los reputados empleados de IDC o de Gartner. Tan sólo viendo cómo se controla las fluctuaciones de las diferentes monedas, es de suponer que les superaría con creces. La mayoría no le llega ni a la suela de los zapatos.
Y es que lo de los expertos es de traca. Y en esta época de crisis mucho más. Las previsiones económicas en los últimos dos años se han ido revisando cada semana. En España, sin ir más lejos, hemos pasado de disfrutar de un menor crecimiento con respecto a años anteriores, a encontrarnos sumidos en una crisis severa. En el sector informático pasa lo mismo. Un ejemplo: el pasado mes de junio la consultora IDC redujo en un punto porcentual sus previsiones para el mercado europeo de servicios TI. Y con el resto de mercados ocurre exactamente lo mismo. Las previsiones varían y fluctúan de la misma forma que lo hacen las monedas internacionales de mi colega. Pero lo peor de todo es cuando llegan los resultados reales. Ni por aproximación se acercan a ni una sola de las previsiones lanzadas por “los expertos”. Así que la cuestión es la siguiente: habiendo tanta gente en el paro, ¿no sería mejor prescindir en ocasiones de estos visionarios que, además, cobran unos sueldos estratosféricos? ¿Por qué nos seguimos creyendo sus previsiones y los periodistas les seguimos dando portadas de revistas y periódicos? Por mucho que confiemos en sus palabras, la realidad es que suelen acertar bien poco. Y es que, evidentemente, ellos no son como “The expert”. Si contaran con sus servicios…
Manuel Navarro


