Lo que hace el ocio
Autor: Manuel Navarro - 8 Junio, 2009
Dicen que los españoles somos poco productivos. También se comenta que somos de los europeos que más tiempo dedicamos al ocio. En el extremo opuesto, casi siempre, se encuentran los alemanes: ejemplo de productividad y constancia. Sin embargo, con la historia que les voy a contar a continuación, los germanos no parece que salgan muy bien parados en esto de la productividad. Al menos en lo que a sus estudiantes se refiere. Resulta que la operadora T-Mobile lanza entre sus clientes una promoción de esas que dicen algo así como: “Si envías un mensaje de texto con la palabra pitiflin, durante el próximo mes no pagarás ni un solo céntimo por los mensajes emitidos”. Así que, dos estudiantes decidieron apuntarse a la oferta y comenzar a mandar SMS. En estas estábamos cuando a uno de ellos se le ocurrió investigar quién era la persona que tenía el record de mensajes distribuidos en un solo mes. Resultó ser un hindú que envió 182.000 sms. Así que los dos alumnos decidieron superar ese registro. A todas horas estaban realizando entregas. La mayoría de ellas se producía mientras estaban en el aula o en la biblioteca, es decir, en las horas en las que se supone que uno es más productivo. Digo yo que de tanto enviarse mensajes acabarían con tendinitis en los pulgares, porque, la verdad, por mucho que los sms fueran gratuitos no acabo de ver la gracia a esto de enviar mensajes a tutiplén
El caso es que, efectivamente, superaron la anterior marca, ya que lograron emitir 217.000 mensajitos. Los tipos estaban orgullosos del registro hasta que a uno de ellos le llegó una factura por valor de 26.000 euros de parte de la operadora. Debe de ser que no se leyeron la letra pequeña del contrato, donde figuraba que sólo podían enviar un número limitado de SMS. Ahora les tocará ser un poco más productivos y menos ociosos si quieren saldar la deuda acumulada.
Manuel Navarro
serumorea@mcediciones.com


