González-Sinde
Autor: Manuel Navarro - 27 Abril, 2009
El presidente del Gobierno nos ha sorprendido a todos con el nombramiento de la nueva Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. A nuestro sector le debería dar más o menos igual quién lleve las riendas de este departamento, ya que sus competencias no nos tendrían por qué afectar. Pero la realidad es bien distinta. Zapatero ha optado por una mujer que ha estado ligada al mundo del cine durante toda su vida. No sólo eso. En la última edición de los Goya, la nueva ministra arengó a sus compañeros cineastas para acabar con las descargas en Internet. “No es justo que las operadoras se lleven el gato al agua, y que nosotros, los pobrecitos cineastas, no podamos recibir ni un solo euro de esa tarta”, debe de pensar la nueva Ministra, a la que, por cierto, no se le conoce ningún bagaje más que el hecho de haber estado vinculada al séptimo arte. Eso sí, no debe de reparar en que si un joven escritor quiere publicar una novela no tiene quién le ayude, pero si en vez de por escribir le hubiera dado por dirigir una película seguro que habría obtenido alguna subvención. Excelentísima Ángeles González-Sinde –si leeemos las iniciales de sus apellidos al revés obtendremos SGAE–, el cine español no puede sobrevivir sólo de subvenciones. El cine español se encuentra en estado moribundo porque es malo de solemnidad salvo honrosas excepciones, y aunque usted, desde el cargo que ostenta, consiguiera que nadie pudiera descargarse películas por la cara, el cine nacional seguiría feneciendo, porque la gente no quiere ver ni gratis esas películas que tanto defiende. Son muy pocos los que se las bajan de la Red. Los negritos del top manta no tienen ni un film de ese tipo y los chinos que se acercan a los bares vendiendo DVDs piratas tampoco los llevan en su catálogo. Zapatero se ha lucido con su nombramiento.
Manuel Navarro
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