Una estrategia común para el software europeo
Autor: TCN - 16 Febrero, 2009
Nueve asociaciones nacionales de TIC, entre ellas una española, presentaron a Viviane Reding, Comisaria Europea de la Sociedad de la Información, las líneas de acción que debería incorporar la futura estrategia comunitaria de cara a posicionar al software como industria líder en Europa. Tomamos el pulso al sector para que nos explique las ventajas de una política común, así como las fortalezas y asignaturas pendientes.
La presentación del documento sobre el posicionamiento del software europeo titulado “Hacia una estrategia europea del software” el pasado octubre por parte de nueve asociaciones nacionales de TI, entre las que se incluyen las más importantes –la alemana, británica, francesa, italiana y española AETIC– junto con las de Holanda, Bélgica y Finlandia, marcaba el punto de partida para que la Comisión estudiase un conjunto de medidas que podrían conformar en pocos meses la estrategia comunitaria para la industria del software, o, lo que es lo mismo, el reconocimiento de su importancia y el primer intento serio de colocar al software como prioridad estratégica para asegurar la competitividad, innovación, desarrollo sostenible y la creación de empleo cualificado en el Viejo Continente.
A instancias de la Comisaria del ramo, que invitó al sector en 2007 a consensuar las líneas de acción más significativas, estas asociaciones han considerado como prioridades de actuación la lucha contra la escasez de recursos humanos cualificados, el diseño de un entorno apropiado para promover la creatividad de la industria, y la mejora de los mecanismos de financiación de la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) –ver cuadro 1–. Como explica Antonio Cimorra, director de TI y de desarrollo de mercado y servicios al sector de AETIC, “es una aportación para que esa estrategia realmente se materialice en planes concretos que se pueden incorporar al programa marco, a la acción estratégica, y a todas las actividades que se están realizando en Europa”. Y hoy, mientras la Comisión trabaja en ello, el sector defiende que “esta industria merece una atención estratégica. En cada uno de los 27 países de la UE, las empresas de software empaquetado han creado y contribuido al crecimiento y la creación de trabajo, tanto directamente como a través de la innovación y el aumento de la productividad en todos los ámbitos del mercado”, apunta Norbert Eder, vicepresidente de comunicación corporativa de Software AG.
Fortalezas y debilidades
Las TIC son cada vez más reconocidas por su importante papel a la hora de promover la competitividad en el Viejo Continente. No obstante, el rol instrumental del software en este contexto es, a menudo, pasado por alto sin tener en cuenta que el sector TIC mueve 200.000 millones de euros en Europa, y sólo en software empresarial e infraestructura de software los ingresos ascienden a 55.000 millones. Además, con unos ratios de crecimiento de entre el 6 y el 8%, es el segmento de mayor progresión.
De aquí a mediados de año –explica AETIC– la estrategia tendría que estar presentada, cerrada y con las primeras medidas en ejecución, tras haber llevado a cabo un profundo análisis de las fortalezas que la industria debería aprovechar.
Por una parte, Europa posee una de las fuerzas laborales con mayor nivel educativo, que puede adoptar rápidamente las tecnologías de próxima generación. Además, con 490 millones de habitantes es uno de los mayores mercados del mundo, lo que resulta en un gran potencial de expansión. La empresa europea tiene como rivales a compañías habituadas a competir en un gran mercado pero en el que pueden utilizar una política comercial común. Juan Santana, consejero delegado de Panda Software, indica que “estamos más acostumbrados a competir en un escenario donde cada país es completamente diferente, empezando por el idioma y siguiendo por el propio mercado”.
Precisamente algunas fortalezas evidencian debilidades como la juventud de los estamentos europeos, que no ha permitido desarrollar una industria de conjunto que en ámbitos como la automoción sí se ha conseguido. “Europa ha aprovechado el marco de la Unión para fomentar una industria colaborativa, pero en el área de Sociedad de la Información no se ha hecho”, coincide Cimorra.
Pese a la elevada formación de los europeos, es necesario que el capital humano permanezca en Europa, lo que se consigue “a base de proponer proyectos atractivos y punteros”, prosigue el directivo de Panda. A esto habría que sumar que la actividad informática sufre una crisis de imagen y vocacional, ya que estudios realizados por la patronal española indican que las matriculaciones en carreras técnicas han disminuido en más del 30% en los últimos cinco años.
Contra males endémicos, financiación
Además de las iniciativas para acabar con la carestía de recursos humanos, dos de las tres líneas de acción identificadas en el documento y detalladas en el cuadro 1 hacen hincapié en la importancia de establecer mecanismos de innovación, desarrollo e investigación a la hora de conseguir un sector fuerte. Para Sage, las medidas propuestas como la mejora de los mecanismos de financiación de la innovación y el desarrollo de empresas de software, o la creación de un fondo europeo del software para invertir en iniciativas de capital-riesgo, son prioritarias”, explica Luis Frutos, director corporativo de Comunicación y Relaciones Institucionales de Sage España. Financiación, porque suele estar ligada a la capacidad de innovación, históricamente mayor en Estados Unidos, donde ha existido mejor acceso a ella. Según Juan Santana, “tener financiación significa acceso a gente que tiene buenas ideas. No creo que desde el punto de vista de los recursos humanos haya en principio una mejor capacidad en EE.UU. que en Europa, pero con ese acceso a la financiación tienen más historias de éxito y, por tanto, son foco de atracción de talento. Y esto es un círculo vicioso”.
Hasta ahora, cada compañía ha establecido sus propios programas de investigación y colaboración en lugar de compartir la investigación básica y tener conexión de alguna forma con la red universitaria. Eso, al final, quiere decir que una empresa como SAP maniene acuerdos con 117 universidades en el mundo, mientras que una pyme no tiene en muchas ocasiones acceso a este sistema.
En lo que se refiere al desarrollo y la innovación, las empresas de software defienden la conexión y la cooperación corporativa para hacer co-innovación, así como “la creación de grandes clusteres para competir con los americanos, asiáticos o índicos, con la ventaja añadida de que el cluster no tiene por qué ser geográfico, sino que basta que esté conectado con asociaciones o políticas que permitan unirlo y conseguir economías de escala”, añade José María Sabadell, director de operaciones de SAP Iberia.
Por otra parte, el documento de las asociaciones sectoriales también incluye en sus propuestas la relevancia de combatir la piratería y el uso ilegal del software. En este punto, Luis Frutos, también presidente de BSA España, explica que “para combatir la piratería en la UE habría que definir qué medidas específicas necesita cada país en función de su nivel de piratería, pudiéndose hacer una campaña de concienciación global para demostrar el valor del software en la sociedad del siglo XXI. En unos momentos de crisis económica como los actuales, desarrollar la industria del software legal es una oportunidad para superar la crisis con más rapidez y hacer que las empresas europeas puedan ser más competitivas y rentables”.
SaaS: ¿una ventana de oportunidad?
Ya en 2007, la Comisaria Viviane Reding indicaba que la previsible generalización del sofware como servicio abre una “ventana de oportunidad” que debería permitir a Europa el éxito en este mercado. Este argumento también tiene continuidad en el prólogo del documento elaborado por las patronales del sector, al señalar que esta industria empieza a experimentar su propia “revolución industrial” y el desarrollo del software como servicio será el mayor contribuidor a que esto se produzca, probablemente –aseguran algunos de los consultados– porque tenemos la oportunidad de posicionarnos en algo que todavía no tiene dueño, pues es una tendencia tecnológica que se está extendiendo y durará en el tiempo. No obstante, también surge el escepticismo. “SaaS puede ser un revulsivo para el software tanto en Europa como Estados Unidos. Salvo que el número de iniciativas en el mercado fuese mayor en Europa que en Estados Unidos, no veo un motivo por el que en Europa vaya a ser más revulsivo”, matiza Santana.
Sea como fuere, la firma Gartner predice que este mercado crecerá desde los 4.250 millones de euros que suponía en 2006 hasta los 13.020 millones en 2011.
El software como impulsor de la Red del Futuro
Coincidente en fechas con el documento sectorial, el consejero delegado de SAP, Henning Kagermann, presentaba a la Comisión el white paper titulado “Hacia una estrategia europea sobre el futuro de la red”. Este documento apunta que la próxima generación de Internet, posibilitada por el software, liderará los cambios económicos más importantes de la próxima década, al impulsar mejoras en productividad en muchas industrias, y determinará el futuro del sector servicios. Para SAP, Europa sólo puede mantener su competitividad si existe una eficaz y rápida absorción de estas tecnologías y si la industria web puede desarrollarse en Europa.
Gracias al software –afirma este directivo– se producirán cambios espectaculares en la economía durante la próxima década. En estos cambios serán cruciales dos conceptos: la Red de las Cosas (de lo tangible) y la Red de los Servicios (de lo intangible). La primera combina el poder de la conectividad de red ubicua con modernas tecnologías de sensores como la identificación por radiofrecuencia (RFID), y fusiona el mundo digital con el físico en el sentido de que la información sobre identidad, ubicación y condición de los objetos físicos está disponible en Internet en cualquier momento y lugar. Se calcula que el mercado mundial de tecnologías, productos y aplicaciones relacionadas con esta Red de las Cosas crecerá desde los 1.350 millones de euros a los 7.760 en 2012, lo que supone ratios anuales de casi el 50% de incremento.
La segunda hace uso de SOA (Arquitectura Orientada a Servicio), como fuente flexible y estandarizada que soporta la conexión de diversas aplicaciones y la compartición de datos. Para SAP la Red de lo intangibe liderará la riqueza de servicios innovadores que revolucionarán el sector. Cada vez más las aplicaciones se ofrecen por Internet (SaaS) y este nuevo ecosistema se desarrollará y permitirá a los proveedores de pequeño y mediano tamaño beneficiarse de sus principales capacidades e integrar productos y servicios innovadores en las soluciones de software.
El proveedor de software insta al sector y a los representantes políticos a unirse y desarrollar un plan de acción que asegure que Europa explota completamente el potencial de esta Red. Entre las tareas del estrato empresarial se encuentra la de poner en marcha centros de transferencia de TI, estableciendo clústeres capaces de convertir el conocimiento en productos comercializables, y de favorecer la investigación y la innovación. SAP añade la necesidad de construir confianza en el futuro de Internet.
En cuando a la acción política, la Comisión Europea puede jugar un importante papel a la hora de soportar el desarrollo de los mercados emergentes para la Red del futuro en Europa, estableciendo un mercado interno real y convirtiendo a esta red en una prioridad para asegurar la competitividad. Para lo primero, es importante elaborar un documento que identifique los principales obstáculos para su creación, establecer un proceso para el reconocimiento formal de un consorcio de estándares a nivel europeo, y asegurar un marco europeo de derechos de propiedad intelectual (IPR, según sus siglas inglesas). “Los estándares constituyen un asunto de calado mundial, pero es importante que haya focos de innovación en estándares, no podemos ir a remolque. Si nos dan el estándar diseñado y aprobado, las compañías que han estado en esas fases llevan aproximadamente cinco años de ventaja”, ahonda José María Sabadell, de SAP.
Para lo segundo, propone realizar un estudio socio-económico sobre el tema, a raíz del cual se organicen seminarios de alto nivel sobre el impacto que tendrá la Red del futuro en los distintos sectores y animar al Consejo de Competitividad a organizar una reunión informal con directivos de TIC y los sectores afectados por la Red del futuro. Además, sería imperativo alinear los instrumentos de I+D hacia esta red de próxima generación.
Precisamente, al cierre de esta edición la Comisaria Reding pronunció ante el Consejo de Lisboa (Portugal) el discurso: “La Red del futuro: Europa debe ser un jugador clave”, en el que recogió gran parte de estos argumentos y aseguró que “La Comisión Europea intensificará desde 2009 sus esfuerzos y su implicación en incrementar el I+D, activar la participación en debates sobre el enfoque regulatorio para aplicaciones y servicios, efectuar propuestas sobre temas de gobierno, y promocionar la IPV6”.


