¿Algo original, por favor?
Autor: Manuel Navarro - 19 Enero, 2009
En esto de la tecnología los fabricantes están a la última. A la última moda, se entiende; porque en determinados productos a la hora de innovar fallan más que una escopeta de feria. Un claro ejemplo lo tenemos en los teléfonos móviles. Resulta que desde que Apple sacó su iPhone al mercado –del que ya he hablado en esta sección sobre lo que me parece–, ahora todos los que se dedican al negocio de fabricar terminales móviles quieren hacer exactamente lo mismo que el teléfono de la manzanita. Algunos mejoran las prestaciones de éste –algo que no es complicado–, otros intentan imitar su diseño –en esto a los de Steve Jobs no les gana nadie–, y todos, todos, se gastan una pasta ingente en promocionar un aparato que imita al iPhone –en esto sí se diferencian de Apple, puesto que a ésta el marketing de su móvil se lo hemos hecho gratis todos los periodistas del mundo entero–.
La última en incorporarse a la moda de la imitación ha sido una compañía que todos dábamos por perdida. Se trata de Palm, que ha presentado en el CES de Las Vegas su último dispositivo móvil. ¿Saben a qué terminal se asemeja? Pues sí. Al iPhone de Apple. Usted no tiene precio como vidente. Evidentemente mejora sus prestaciones, pero parece ser que el año 2009 va a estar caracterizado por una avalancha masiva de “pseudoiphones”. ¿Cuánto tiempo se tardarán en vender en los chinos?
No sólo ha ocurrido con el iPhone. También con el famoso Asus EeePC. Parece que ahora no hay vida más allá de los miniportátiles. Esos aparatos de dudosa utilidad.
Por favor, ¿por qué no dejan de copiarse unos a otros e inventan cosas nuevas? Ya sabemos que los seres pertenecientes a la raza humana somos muy borreguiles y nos aplicamos esa máxima que dice: “¿Dónde va Vicente? Donde va la gente”. Pero seguro que si tienen una buena idea, acabará triunfando.
Manuel Navarro
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